Epilepsia: tipos de crisis y por qué no todas involucran convulsiones
Entienda cómo se manifiestan las crisis epilépticas, cómo se clasifican y por qué el diagnóstico correcto transforma el tratamiento
¿Sabía que el término “convulsión” representa solo una de las muchas formas de manifestación de una crisis epiléptica? La epilepsia se define por la predisposición persistente del cerebro a generar crisis, que son descargas eléctricas anormales y excesivas¹. Sin embargo, muchas crisis son tan sutiles que pueden pasar desapercibidas durante años, siendo confundidas con momentos de distracción o mareo. La clasificación moderna divide las crisis según su inicio y el nivel de conciencia del paciente, lo que permite un diagnóstico mucho más preciso.¹⁻²
Crisis focales: donde todo comienza
Las crisis focales son aquellas que se originan en redes neuronales limitadas a un hemisferio del cerebro. Representan cerca de dos tercios de todos los casos de epilepsia y se subdividen según el estado de conciencia del individuo:¹⁻³
- Focal con conciencia preservada: La persona permanece consciente y puede interactuar, pero puede experimentar sacudidas motoras, hormigueo o alteraciones sensoriales. Anteriormente se denominaba “crisis de inicio focal perceptiva” o “crisis parcial simple”.
- Focal con alteración de la conciencia: Se produce alteración de la conciencia en algún momento de la crisis. Es común la presencia de automatismos, como movimientos repetitivos de las manos o los labios. Anteriormente se denominaba “crisis de inicio focal disperceptiva” o “crisis parcial compleja”.
- Focal a tónico-clónica bilateral: Cuando la crisis comienza en un punto específico y luego se propaga a ambos hemisferios cerebrales. Este término sustituye la antigua denominación “crisis secundariamente generalizada”.
Crisis generalizadas: impacto global
En este grupo, las crisis se originan de forma sincronizada en ambos hemisferios cerebrales desde el inicio. Generalmente provocan pérdida inmediata de la conciencia:¹⁻²
- Crisis de ausencia: Muy comunes en la infancia, se caracterizan por una “desconexión” rápida y breve, sin caída. Pueden ser típicas, atípicas o con mioclonías palpebrales.
- Crisis motoras: Incluyen varios tipos, como las crisis tónico-clónicas (“rigidez seguida de sacudidas”), mioclónicas (“choques rápidos”), atónicas (“pérdida súbita del tono muscular y caída”), tónicas (“rigidez”), clónicas (“sacudidas”) y mioclónico-atónicas (“choque rápido seguido de caída”).
Crisis de inicio desconocido
Categoría utilizada cuando el inicio de la crisis no pudo ser observado o identificado, pero los síntomas son claros. Aun así, pueden describirse características como movimientos tónico-clónicos.¹⁻²
La importancia del diagnóstico correcto para el tratamiento
Identificar el tipo exacto de crisis es fundamental, ya que la elección del medicamento anticrisis depende directamente de esta clasificación. Existen medicamentos de amplio espectro, eficaces tanto para crisis focales como generalizadas (como levetiracetam, lamotrigina, valproato y topiramato), y medicamentos de espectro restringido, indicados principalmente para crisis focales (como carbamazepina, fenitoína, oxcarbazepina, gabapentina, pregabalina y cenobamato).⁴⁻⁵
Un punto crítico: algunos medicamentos utilizados en el manejo de crisis focales pueden agravar las crisis de ausencia y mioclónicas (como carbamazepina o fenitoína), por ejemplo, en pacientes con epilepsias generalizadas. Por ello, la observación detallada del comportamiento del paciente durante el evento es esencial para que el médico pueda aplicar la clasificación correcta y definir el tratamiento adecuado.⁴⁻⁶
Conclusión
Comprender que la epilepsia va mucho más allá de la convulsión clásica es un paso fundamental para reducir el estigma y garantizar el diagnóstico precoz. Si usted o alguien cercano presenta episodios de “ausencia”, movimientos automáticos repetitivos o sensaciones extrañas recurrentes, busque orientación médica especializada. El tratamiento moderno busca no solo controlar las crisis, sino también devolver autonomía y seguridad a la vida cotidiana del paciente.¹⁻⁶
Referências
1. Fisher RS, Cross JH, French JA, et al. Operational Classification of Seizure Types by the International League Against Epilepsy: Position Paper of the ILAE Commission for Classification and Terminology. Epilepsia. 2017;58(4):522-530.
2. Fisher RS, Cross JH, D'Souza C, et al. Instruction Manual for the ILAE 2017 Operational Classification of Seizure Types. Epilepsia. 2017;58(4):531-542.
3. Pellinen J, Foster EC, Wilmshurst JM, Zuberi SM, French J. Improving Epilepsy Diagnosis Across the Lifespan: Approaches and Innovations. Lancet Neurol. 2024;23(5):511-521.
4. Kanner AM, Bicchi MM. Antiseizure Medications for Adults With Epilepsy: A Review. JAMA.2022;327(13):1269-1281.
5. Asadi-Pooya AA, Brigo F, Lattanzi S, Blumcke I. Adult Epilepsy. Lancet. 2023;402(10399):412-424.
6. Perucca E, Gram L, Avanzini G, Dulac O. Antiepileptic Drugs as a Cause of Worsening Seizures. Epilepsia. 1998;39(1):5-17.